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Entradas

Monseñor Silva Henríquez, por Carlos Peña

Carecía de las maneras suaves y algo melifluas de los que vinieron después. Y es que en vez de encantador de serpientes, él quería ser un pastor. Por eso era convencionalmente viril y su voz tronaba como la de un profeta. Era robusto, de cara cuadrada y tenía las orejas mansas, como un campesino andaluz. Las cejas gruesas le daban un aspecto severo que desaparecía apenas conversaba con los más pobres y los más humildes. Raúl Silva Henríquez tenía una fe profundamente intramundana. Pero no en el sentido del Opus. Él no se conformaba con vivir mediante la ascética del trabajo bien hecho. No. Silva Henríquez estaba incómodo en este mundo y quería cambiarlo, porque, pensaba él, la tarea de los creyentes era acortar la distancia con ese futuro en cuyo acaecimiento creía a pie juntillas. Si la fe le enseñaba que el verdadero reino no era de este mundo, ¿cómo, entonces, podría vivir a sus anchas en él o conformarse sin más con lo que en él ocurría? Por eso tuvo esa verdadera compulsión por ...

Mi tina ideal

Gran letrero en Croacia

Carla Bruni, by TJ San Feliu

"Amigos fetichistas todos: les informo a todos que no compren el disco que Carla Bruni sacó este año. La razón es muy sencilla: al ingresar el disco No Promises a su computador puede acceder a fotos exclusivas de la Bruni, vídeos, documentales y hasta promesas de recibir alguna vez un correo de ella. Entonces Usted se queda mirando a Carla Bruni alrededor de media hora que se transforma fácilmente en una hora y media; lo que viene después es envidia negra del francés de mierda con dientes de conejo que grabó con ella el disco y que posiblemente hasta haya sacado salto de liebre una noche de ensayo; luego viene una sensación espantosa de ser nada en el mundo, una suerte de lejano simio sucio en el fin del mundo que jamás podrá recorrer esas piernas kilométricas y perfectas, ese cuello de cisne que Celco jamás se atrevería a contaminar; lo peor ocurre cuando, como si no fuera suficiente, ve el video de Those dancing days are gone y babea pensando que ella, la de los jeans casi pinta...

Fiestas Patrias según Ignacindo

By Ignacio Ibañez Millán Como pueden ver, a la izquierda, de impecable azul, estoy yo, al medio con un refrescante verde aparece Ignacio Ibañez comiendo un choripán, y haciendo (quemando) el asado, en la derecha del dibujo, don Héctor Guzmán.

Baradit por Baradit

"- Pancho Ortega : Han definido tu estilo como cyberpunk chamanico. Vuélate y hablame del subgénero que te interesa desarrollar - Baradit : El término es detestable, siempre he querido hablar de Realismo mágico 2.0, pero parece que cyberchamanismo pegó más. Mi interés es forzar aún los bordes ya desfigurados de la realidad. Cualquiera puede ir al persa Bío Bío (un popular mercado de antiguedades chileno) y ver puestos diminutos, hacinamiento, olor a frituras y vapor de cocimientos entre mesones que venden motherboards, incienso hindú para exorcismos, CPUs despanzurradas, sushi polvoriento, figuras de Buda, pendrives thailandeses con luces incorporadas y atún chino. Falta poco para que vendan frascos de embriones para cosméticos, órganos o niños para todo uso. Hay que forzar un poquito la realidad para ver que si te pueden ver el tarot vía telefónica, en poco tiempo podrán enviar exorcismos comprimidos .zip en emails o transmitir un sahumerio por celular. La realidad latinoamerican...

Dime cómo insultas y te diré quién eres

A propósito de los insultos de piñerín, Marisol García se despachó esta lúcida columna en el inefable lun.cl . Como dice el otro inefable de Pato Navia, full disclosure (escrito en medio de la plaza yungay), como soy funcionario público se supone que también fui insultado por piñerín. "Camilo José Cela se dio una vez el trabajo de antologar los sinónimos que en lengua hispana aluden a la mujer que ejerce la prostitución. Encontró 1.111, y eso fue hace más de cuarenta años (debe haber varios nuevos). En ruso, los insultos alusivos a la madre son más diversos y ofensivos que en otros idiomas, y llegan al extremo del canibalismo con la expresión "cómete a tu madre". Décadas después del Holocausto, los polacos siguen heredándoles a sus hijos la más amplia gama de expresiones ofensivas contra los judíos, y en Asia debe quedar uno que otro maoísta que mira con odio cuando pronuncia su ofensa favorita: "intelectual". Los datos están en El arte del insulto, estudio ...