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Entradas

Foucault, Derrida, Deleuze y Cía. y las mutaciones de la vida intelectual en Estados Unidos

Este es el comienzo de este interesantísimo libro que mapea el impacto de Derrida, Deleuze, Foucault & cía. en tierras norteamericanas, y que explica el tratamiento de rockstars que estos autores recibieron en los campus universitario de EE.UU. ""En las tres últimas décadas del siglo XX, algunos nombres de pensadores franceses han adquirido en Estados Unidos un aura reservada hasta entonces a los héroes de la mitología estadounidense o a las estrellas del show business. Incluso podríamos jugar a calcar el mundo intelectual estadounidense sobre el universo del Western de Hollywood: estos pensadores franceses, a menudo marginados en su país de origen, obtendrían seguramente los papeles protagonistas. Jacques Derrida podría ser Clint Eastwood, por sus personajes de pionero solitario, su autoridad indiscutida y su melena de conquistador. Jean Baudrillard no estaría lejos de pasar por un Gregory Peck, con esa mezcla de bondad y sombría indiferencia, además de su común habilida...

Philip Parker y sus 200.00 mil libros

Philip Parker tiene en su haber nada menos que 200.000 títulos, incluyendo La guía oficial del acné rosácea, el Diccionario Inglés-Cherokee o Alfombras lavables de la India de hasta 2 x 3 metros, entre otros títulos igual de inusuales, como puede comprobarse en Amazon. En rigor, y según señala The New York Times, Parker no es tanto un autor como un recopilador de información dispersa en las redes sobre temas altamente especializados. Los libros tienen una media de 150 páginas, se imprimen sólo bajo pedido y cuestan entre 20 y 100 dólares. Parker ha diseñado un programa que le permite hacer uso de la base de datos de miles de autores para construir libros que, oh sorpresa, tiene coherencia. Pero dejemos que sea un vídeo el que nos lo muestre Parker lo que ofrece es información empacada que proviene en su mayoría de búsquedas y cuya autoría es múltiple, miles y miles de autores de cuyos textos el programa que diseñó Parker toma extractos y los ensambla con mediana coherencia. Alucinante ...

Ultimo cómputo: 6.666.666.666 humanos

El bebé que hace el número 6.666.666.666 entre los habitantes de nuestro planeta nació en la madrugada del pasado viernes, segundos antes de las 4:15, según el simpático reloj-contador-universal Poodwaddle que lleva una cuenta aproximada de este tipo de datos curiosos, en «tiempo real». Fuente: Mundo Insólito

Columna de Agustín Squella: Un país de tranco lento.

El Mercurio, 18 de Abril de 2008 En asuntos morales Chile se comporta de la misma manera en que jugamos al fútbol: lento y mal. Lento y mal, o sea, trotando en vez de correr, abusando del pase lateral, devolviendo la pelota al arquero ante cualquier emergencia o sacándola derechamente de la cancha, y sin clara conciencia de que el objetivo es el arco contrario y no dejar pasar los minutos para mantener como resultado deseable el cero a cero inicial. Con Bielsa -un extranjero- nuestro fútbol podría mejorar, aunque no es del caso importar talentos morales que sacudan la somnolencia de sectores conservadores que aún no logran asimilar la distinción entre derecho y moral, y entre ésta y religión, que cualquier alumno conoce desde el primer año de sus estudios jurídicos. Andrés Bello, a quien esos sec-tores admiran hoy sin reservas, fue acusado por los conservadores de su tiempo de corromper a la juventud, sólo por haber publicado un artículo contra la censura de libros. Francisco Bilbao, a...

Nabokov entrevistado por B. Pivot (fragmento)

" En mayo de 1975, coincidiendo con la publicación en Francia de Ada o el ardor , Vladimir Nabokov aceptó la invitación de Bernard Pivot, y acudió al programa "Apostrophes", uno de los más influyentes de la televisión francesa. La presencia de Nabokov en el plató era un hecho doblemente excepcional: por la calidad indiscutible del programa y porque Nabokov muy raramente concedía entrevistas." Nabokov, como siempre hacía al conceder una entrevista, pactó la conversación por adelantado. Mientras se realiza el encuentro, Nabokov tiene todas sus respuestas escrupulosamente escritas en unas cuantas fichas. -Buenas noches, señor Nabokov. Son las 21 horas 47 minutos y 47 segundos. Habitualmente, ¿qué hace usted a esta hora? -A esta hora suelo estar bajo el edredón, con tres almohadas bajo la cabeza, un gorro de dormir, en mi modesto dormitorio que también me sirve de estudio. La lámpara de cabecera, muy fuerte, el faro de mis insomnios, todavía arde pero será apagada dentr...