"Había que caminar desde la estación de tren y pasar un puente, luego un prado y luego otro puente. Te encontrabas con una veintena de cabañas alineadas, todas idénticas. Hacia el fondo, una nueva cuadrilla de cabañas y un círculo de cemento rodeado de arbustos. La principal actividad económica del pueblo era la industria maderera. También la artesanía. La agricultura, en cambio, estaba muy venida a menos. Aun así, parecía un pueblo autosuficiente. El bosque, tras las cabañas, se veía más pequeño ("más pequeño que en los cuentos" pensé, pero quería evitar esas alusiones). Se veía simplemente pequeño. No era difícil saber cuál era la Casa-Museo. Una enorme y vetusta rueca de madera adornaba la entrada. Una réplica. La puerta de ingreso era estrecha. Un perro se ocultaba detrás de la rueca y miraba a los visitantes con astuta melancolía. Sentía en mi mochila el peso de las cosas que había comprado el día anterior. De las "que me había provisto" para ser más exact...