jueves, 31 de agosto de 2006

miércoles, 30 de agosto de 2006

El trueno en la montaña

Letra y Música: Bob Dylan

Thunder on the mountain and there's fires on the moon
There's a ruckus in the alley and the sun will be here soon
Today's the day; gonna grab my trombone and blow
Well, there's hot stuff here and it's everywhere I go

I was thinkin' 'bout Alicia Keys, couldn't keep from crying
When she was born in Hell's Kitchen, I was living down the line
I'm wondering where in the world Alicia Keys could be
I been looking for her even clear through Tennessee

Feel like my soul is beginning to expand
Look into my heart and you will sort of understand
You brought me here, now you're trying to run me away
The writing on the wall, come read it, come see what it say

Thunder on the mountain, rolling like a drum
Gonna sleep over there, that's where the music coming from
I don't need any guide, I already know the way
Remember this, I'm your servant both night and day

The pistols are poppin' and the power is down
I'd like to try somethin' but I'm so far from town
The sun keeps shinin' and the north wind keep picking up speed
Gonna forget about myself for a while, gonna go out and see what others need

I've been sitting down studying the art of love
I think it will fit me like a glove
I want some real good woman to do just what I say
Everybody got to wonder what's the matter with this cruel world today

Thunder on the mountain rolling to the ground
Gonna get up in the morning walk the hard road down
Some sweet day I'll stand beside my king
I wouldn't betray your love or any other thing

Gonna raise me an army, some tough sons of bitches
I'll recruit my army from the orphanages
I been to St. Herman's church; said my religious vows
I've sucked the milk out of a thousand cows

I got the porkchops, she got the pie
She ain't no angel and neither am I
Shame on your greed, shame on your wicked schemes
I'll say this, I don't give a damn about your dreams

Thunder on the mountain heavy as can be
Mean old twister bearing down on me
All the ladies in Washington scrambling to get out of town
Look like something bad gonna happen, better roll your airplane down

Everybody going and I want to go, too
Don't wanna take a chance with somebody new
I did all I could, I did it right there and then
I've already confessed - no need to confess again

Gonna make a lot of money, gonna go up north
I'll plant and I'll harvest what the earth brings forth
The hammer's on the table, the pitchfork's on the shelf
For the love of God, you ought to take pity on yourself

completa cobertura del modern times


Estoy escuchando "Thunder on the Mountain", la primera canción del nuevo disco de papá Bob, y está de pelos.
En este sitio,
"Annotated Lyrics" es posible encontrar una completa cobertura con la reciente entrevista de Jonatham Lethem (sí, el autor de "La Fortaleza de la Soledad" y reseñador de Fresán en su traducción al inglés) para la Rolling Stone, y las letras de todas las canciones del disco anotada, o sea, con comentarios y relaciones con otro discos de Dylan o referencias a discos de otros (tal frase es el título de un disco de Stevie Ray Vaughan, fallecido guitar hero y amigo de Dylan)
Y aquí van las letras de todas las canciones de Modern Times, para que el placer sea completo.

martes, 29 de agosto de 2006

la cueca es nuestro blues

Carlitos Vives declaró en alguna entrevista que la cumbia era nuestro blues. Creo que el trabajo de Los Tres ha mostrado que a esa lúcida declaración hay que sumarle la cueca. La relación Henríquez-Robert Parra tiene mucho de la relación Bob D-Woody Guthrie y ceeo que por ahí viene el sabor tan honesto (será esa la palabra?) de la mezcla.

Preparando los pañuelos y el chasquido de dedos para la Yein Fonda, y gentileza de
You Tube aquí va Camino, en vivo, en México en el Vive Latino, con uno de los Tacuba en el teclado. Marisol García afónica en el público posteó una entrevista in situ a Alvaro H.


vamos marchando


como pueden ver, estoy justo detrás del megáfono con que miguel arenga a los estudiantes flojos de La Sorbone a que dejen de tirarselas y defiendan los derechos de no sé quién; el que parece Yoda al centro de la foto sí, es juan pablo sartre, que ese día se había peleado con la simona y no se había tomado su agüita con manzanilla. el de lentes que está abajo parece que es calamaro y parece que atrás de sartre (al lado de la renoleta) está el cura hasbún infiltrado.

domingo, 27 de agosto de 2006

poesía sonora, por ratón romero

Directo desde El Claneta:

"Si consideramos a la poesía como un territorio del lenguaje cuyos lindes se han ido extendiendo gracias a sucesivas exploraciones, conquistas y colonizaciones; la poesía llamada sonora (como si el resto de la poesía no lo fuera), hoy se ubica en los suburbios, en los extramuros del lenguaje, al menos en castellano. Su importancia entonces gravita, en su carácter exploratorio, experimental si se quiere, permitiendo ampliar los límites tradicionalmente habitados por la poesía.
Si consideramos a la poesía como palabras cargadas de sentido, emoción y música, aquella llamada sonora, violenta el lenguaje, despojándolo de todo sentido externo, con lo cual se debiera teóricamente potenciar el sentido interno del verso, la emoción y la música.
Cuando por ejemplo leo en voz alta una línea de Dante: Taciti, soli, sanza compagnia, o de Horacio: Cum tot sosteneas et tanta negotia solus y me abstraigo de su significado (sentido externo), el verso me resulta cargado de emoción y de música, sea ya por sus aliteraciones y su ritmo, ya por su textura y su siseo. Mediante este ejercicio, la palabra, pierde el sentido externo (aquello que "nombra"), logrando un sentido más puro, interno si se quiere, actuando (como diría Kandinsky) más directamente en el alma.



Ahora, las tres o cuatro veces que he presenciado la llamada poesía sonora, si bien he captado cierto ritmo (algo ingenuo por lo demás), me ha sido imposible percibir el sentido interno del poema. Para qué hablar de emocionarme. Aún no sé si este defecto se deba realmente a la insuficiencia de las interpretaciones, o a lo poco entrenado de mi oído e inteligencia para este tipo de manifestaciones. Posiblemente, un poco de ambas cosas.
Sin embargo miro con esperanzas los logros que en un futuro pudiera alcanzar la poesía sonora en Chile, una vez claro, que halle su método. Por lo pronto no pasa de ser una zona en exploración, aún no dominada, cuyos primeros colonos, valientemente la han bautizando con la pompa y entusiasmo que acostumbraban los conquistadores españoles al bautizar por Imperial o Villarrica, sus tres barracas a medio armar en mitad de nada."






Juan Cristóbal Romero, ingeniero civil, poeta y banquero (de los pobres), autor de Marulla, Ediciones Tácitas 2003.



jueves, 24 de agosto de 2006

como una bala perdida?

y el eliminado es ...

pluton


Plutón!!

un nuevo reality cósmico;
¿qué viene después?

miércoles, 23 de agosto de 2006

el horror. el horror



Niña austríaca desaparecida permaneció ocho años encerrada en sótano

VIENA.- Austria vivió hoy una de las mayores sorpresas de su historia criminalista al reaparecer cerca de Viena una joven de 18 años que había desaparecido bajo circunstancias misteriosas hace más de ocho años y que parece haber estado encerrada en un sótano desde entonces.

La policía austríaca informó hoy que, a la espera de los resultados definitivos de los análisis de ADN, varios familiares de la joven han confirmado la identidad de Natascha Kampusch, que en marzo de 1998, con entonces 10 años de edad, se encontraba camino a la escuela cuando desapareció sin dejar rastro.

Según relató entonces una compañera de escuela y testigo de los hechos, la niña fue introducido por un desconocido en una camioneta y secuestrada.

El caso de la pequeña ha sido hasta hoy uno de los mayores misterios de la república alpina.

Más de ocho años después de su desaparición la joven apareció en un jardín de una casa cerca de Viena después de ser arrojada desde un vehículo, cuyo conductor huyó.

Según la policía local, todo indica que la joven fue mantenida encerrada en un sótano de una casa en la localidad de Strasshof, en las afueras de Viena.

El supuesto secuestrador, un hombre de 44 años, se encuentra a la fuga y es buscado por cientos de agentes de la policía, dijo un portavoz de la policía local.

Durante años la policía austríaca trató de encontrar a la joven, inspeccionando incluso más de 700 camionetas en todo el país para encontrar pistas de la niña.

Buceadores de la policía la buscaron en numerosos lagos cercanos a Viena, detectives investigaron miles de pistas e incluso se llegó a emplear helicópteros con cámaras especiales para encontrar a la niña.

Debido a que la desaparición de Natascha se produjo dos años después de conocerse el escándalo Detroux en Bélgica, surgió el temor de que la joven podría haber sido víctima de una banda internacional de pederastas.

En junio de 2003 la policía recibió nuevas informaciones sobre el caso y ordenó hacer excavaciones al borde de un lago cerca de Viena, pero sin encontrar nada.

martes, 22 de agosto de 2006

sebas en la prensa dominical

sebas



Sebas se luce en La Nación Domingo:

"Casi Famosos. Sebastián Redolés (18), príncipe del barrio Yungay
El hijo ruidoso.

Tenía cinco años cuando su padre, Mauricio Redolés, lo invitó a un escenario. En el colegio formó la banda Olor a Rodilla y hoy es el percusionista de Ruido Bustos. Sebastián no sólo ha tocado la "Pantera Rosa" en las micros y ha vendido diarios en las esquinas, sino que averiguó "¿Quién mató a Gaete?".

Agarrar una baqueta y ponerse a tocar es igual que sacarte la piel, ser aire. La música es todo. Es el lugar donde me desquito y tengo orgasmos, el regalo que más le agradezco a mi viejo.

La primera vez que me acerqué a ella tenía como cinco años. Mi papá dice que yo andaba por la casa con una flauta, y que le decía que quería tocar con él. Recuerdo que cuando mi viejo me dijo "súbete al escenario", me entusiasmé tanto que le conté a todos los niños que andaban por ahí. Al final, el escenario se llenó de chicos que también querían cantar.

Tengo imágenes patentes en la cabeza. Como la de ir en un taxi con mi papá a los seis años, rumbo a las grabaciones de "¿Quién mató a Gaete?", y yo cantando con voz de pito: "Los cuetes, los cuetes".

CALLE Y SWING

Como a los 12 empecé a tocar percusión. Con el tiempo tuve un grupo que armamos con compañeros del Liceo Amunátegui y que se llamó Olor a Rodilla, y toqué en los ex Animales Domésticos. Hasta que de repente mi papá me dijo: "Toca batería conmigo", y formamos Ruido Bustos.

Este es un grupo súper divertido. Nació en el verano, y se llama así por el segundo apellido de mi viejo. Si la banda anterior era mucho más reflexiva y tenía raíces latinoamericanas, ésta es mucho más rockera, más punk. Los temas son súper juveniles, aunque hay algunas cumbias, como una que dice: "Que Dios se lo pare".

Si me preguntan por mi estilo, yo me considero un híbrido. Siempre ando en busca de mezclas. Hace un tiempo me subí a las micros con un amigo que tocaba saxo. Primero con un bongó, luego con una caja y un platillo, e hicimos jazz. Tocábamos la "Pantera Rosa" o simplemente improvisábamos. El discurso era el típico: "Muy buenas tardes, señores pasajeros. Muchas gracias por no habernos lanzado ningún tipo de vegetal. Cualquier cooperación, monedita o sonrisita nos sirve. Muchas gracias". No lo hice por plata, sino por probar experiencias nuevas. Y porque en la calle uno despierta.

Hace poco también trabajé en algo que pa' muchos es muy flaite: me puse a vender diarios. Vestido de verde y con un gorrito gritaba: ¡La Segunda! Fue más entretenido que la cresta, pero el problema fue que me reconocieron mucho.

Estuve en Bellavista, en Ramón Carnicer y en Las Condes, y ahí me di cuenta que soy un casi famoso. Le vendí diarios a gente divertida, como a Salas, que me abrió la puerta desde su tractor blanco y me dijo: "¿Cuánto es, maestro?". Y a la Sarita Vásquez, que pasó por el lado mío acariciando un poodle más estirado que ella.

Mis amigos comunistas me decían: "¿Cómo trabajas en ese diario tan facho?", pero la verdad es que cuando yo pasaba ofreciéndolo, le decía a la gente: "Compre este diario que es muy facho y fome". O me ponía a comentarle las noticias: "Bueno, aquí dicen que Fidel Castro está muy mal, pero esto es sólo un manejo comunicacional de La Segunda. ¡Saldremos adelante, compañeros!", gritaba con el puño en alto.

REDOLESES

Me gusta descolocar a la gente. En el colegio se me ocurrió crear un personaje que se llama "Unverto Halberto", quien actúa de manera espontánea. Es un tipo medio gangoso, que se viste con la polera adentro del pantalón y que tiene las cejas como para arriba.

Es raro, porque cuando era chico me cargaban algunas cosas que hacía mi viejo, como cuando se paraba a conversar con un maniquí y le preguntaba: "Señorita, ¿dónde queda el baño?", y a mí me daba tanta vergüenza que le pegaba. Ahora, creo que con el tiempo eso se ha ido invirtiendo, y son mis amigos los que sufren bochornos.

Siempre me preguntan qué se siente ser el hijo de Mauricio Redolés, y pa' mí es una huevá. Yo veo a mi papá levantarse en bata y no tiene nada de especial. Aunque reconozco que hay veces en las que voy a lugares, y si digo (como último recurso) que soy hijo de Mauricio Redolés, me dejan entrar gratis.

Cuando chico, siempre decía "no quiero ser como mi papá". No quería que dijeran "mira, él escribe como el papá". O, "no repita lo que hace su papá, que no va a llegar a ningún lado". Al final, igual empecé a escribir algunas cosas. Nunca he podido sacarme el yugo de ser el hijo de Redolés, y pocas veces me han reconocido por otra cosa distinta a eso, pero lo tengo asumido.

No creo que para tener que dar un paso adelante tenga que separarme de mi viejo, porque sería un desprecio, y yo estoy súper agradecido de él. Sin embargo, ahora también entiendo que no existe un prototipo de Redolés, porque mi papá tiene una forma de vida totalmente distinta a la mía. Y aunque nos llevamos bien, igual tenemos nuestros encontrones. Es una relación enriquecedora, bonita.

Lo que más me gusta es que soy su primer espectador, sé todo lo que está haciendo y puedo rescatar cosas excelentes de él. Nos hemos compenetrado tanto que es como si yo también hubiera estado en el exilio, porque en ocasiones me refiero a este país como si hubiera vivido afuera, aunque nunca he salido.

Y si me preguntas quién mató a Gaete, te diré que fue la viejita del socialismo. Esa que pelaba pollitos con agua caliente debajo de un puente."

La nota es de Gabriela García B. y la foto de Óscar Araya

I believe in Morgana

morgana


Paulina Urrutia dice en la portada de Artes y Letras que "aquí hay una persona [Morgana Rodríguez] que fue despedida por razones administrativas. No es una decisión de la ministra, sino que del directorio completo. Y no tiene nada que ver con la exposición de Nicanor Parra ni sus contenidos".

Dice Morgana:

"Le mostré la obra a la ministra el miércoles dos de agosto, ahí se la mostré impresa, porque ya habíamos estado discutiendo la idea de la obra. Un mes antes Nicanor la había presentado y ella me dijo que había que sugerirle que no la hiciese porque "iba a complicar a mucha gente".
Según cuenta Rodríguez, ella le comentó esto al antipoeta quien lo pensó por unos días. Pero después me dijo que no le parecía y eso es lo que yo le digo a la ministra, que a Parra no le parece y que a mí tampoco me parece y que este tema había que estudiarlo. Yo no podía estar pauteando al artista y diciéndole lo que puede o no hacer y lo que puede o no decirle a la prensa. Entonces le digo que hay que tratarlo en el directorio, pero ella me responde que esto "es muy delicado y hay gente del directorio que no lo puede saber".


Yo le creo a Morgana.

lunes, 21 de agosto de 2006

Peña le responde al obispo Ezzati

"Señor Director:

En una entrevista que no lleva firma y que apareció en el día de ayer (¿la habrá hecho el Espíritu Santo?), Monseñor Ezzati se refiere a unas declaraciones que formulé hace unos diez días. A pesar de lo que Monseñor mañosamente da a entender, no aludí a la actuación de los miembros del Consejo Asesor de Educación.
Me referí, en cambio, a la actitud de la Iglesia y de la derecha en estas materias. Afirmé que la Iglesia y la derecha estaban igualmente animadas por el miedo a que se amagara la libertad de enseñanza y que sus temores frente a la "judicialización" de la calidad educativa reposaban sobre un malentendido.
Afirmé que todo eso era "insensato", o sea, carente de razón o de justificación. Fue todo lo que dije.


Bastó eso para que, inflamado por la furia (que siempre es una variante de la ignorancia), Monseñor tejiera argumentos ad hominem (el más notable de todos: hacerme presente que mi hijo estudia en una universidad católica) y me dirigiera descalificaciones varias.No tengo problemas en poner la otra mejilla frente a los argumentos ad hominem y las descalificaciones.


No lo hago ni por piedad ni por miedo: lo que ocurre es que tengo interés en que un diálogo racional pueda resolver algunos de los más urgentes problemas de la educación.
Invito a lo mismo a la Iglesia Católica. Porque si continúa entre el miedo y la furia, es difícil que pueda hacer algún aporte a este debate.


CARLOS PEÑA GONZÁLEZ"


En El Mercurio de hoy.

miércoles, 16 de agosto de 2006

Temblores y planetas

Según La Tercera, científicos estudian ampliar a 12 los planetas del Sistema Solar.

Un proyecto de resolución para redefinir lo que es un planeta presentado hoy en la asamblea general de la Unión Astronómica Internacional (UAI) que se celebra en Praga podría en pocos días ampliar de nueve a doce el número de planetas del Sistema Solar, y obligar a la corregir los libros de texto escolares.
"El problema es que hasta hoy no había una definición científica de planeta", explicó el portavoz del observatorio nacional de astronomía de Japón, Junachi Watanabe.
La nueva propuesta presentada hoy será discutida durante toda la semana, antes de llevarse ante el tribunal de la UAI y proceder a su votación, el próximo día 24, que de aceptarse modificaría el Sistema Solar con la inclusión de Ceres, Caronte y 2003 UBS 313.
Según la nueva idea, para que un cuerpo celeste pueda ser llamado planeta debe cumplir dos condiciones: que tenga masa suficiente para su gravedad autóctona, con un equilibrio hidrostático, y que tenga una órbita alrededor de una estrella.
"El centro de equilibrio de Caronte es interno y no externo (está situado entre Plutón y Caronte). Con la definición de planeta propuesta, Caronte debería de ser aceptado como planeta".
Los tres nuevos planetas serían el hasta hoy asteroide Ceres, situado a 414 millones de kilómetros del sol y que fue descubierto en 1801, Caronte, situado a unos 6.000 millones de kilómetros del sol y el "objeto" denominado 2003 UBS 313, situado actualmente a 14.550 millones de kilómetros de la Tierra.
El nuevo planeta UBS 313 fue descubierto en el 2003 por el astrónomo Mike Brown del observatorio Palomar en el sur de California y la propuesta de su descubridor es que se llame "Xena" en honor a la popular princesa guerrera protagonista de la serie de televisión homónima."

Tiemblo al imaginar que el astrónomo Mike Brown puedo haber estado en el Tololo y haber sido fans de Rojo, fama contra fama, o de Los Venegas, o,- ¿por qué no?- de Mekano.

¿Qué más vamos a cambiar de lo que tan dificultosamente aprendimos en el colegio?
Ya ni siquera existen los ramos que nostros estudiábamos. Por qué los pingüinos derechamente no ponen en su petitorio: ok, vamos a estudiar pero ponganse de acuerdo y no cambien la Historia de Chile, el número de planetas, y otros pequeñeces

viernes, 11 de agosto de 2006

and the winner es ...

julio


Julio Carrasco!!
Va entrevista de la Revista de Libros de El Mercurio:
Desde la poesía sufí a George W. Bush, desde la Torá al Nuevo Testamento. No hay límites para las lecturas y citas de este poeta que también es músico, ingeniero y ejerce como periodista del portal Educarchile.cl (de la Fundación Chile). Organizador

- Te demoraste diez años en publicar tu segundo libro, ¿cómo lo hiciste para presentar otro al concurso?- El libro de los tiburones lo publiquéen 1995 y desde entonces seguí escribiendo con el mismo ritmo que he tenido siempre. Fui acumulando textos y, entre paréntesis, fui participando en las versiones anteriores de este premio. Y de repente publiqué, pero no fue una decisión mía, sino que el editor de Tácitas, Adán Méndez, conocía algunos textos y me pidió un grupode poemas.
Mi primer impulso fue publicar todo lo que había escrito, pero después me di cuenta de que ahí había dos libros diferentes, dos tonos, dos caracteres. Le pasé uno a Adán, que se publicó a fines del año pasado (Sumatra), y me quedé con éste, que tenía pensado publicarlo luego, pero estaba en el proceso de corregirlo, que es tan largo como uno pueda extenderlo. Y más para mí, que tengo un problema con la publicación.
Mi primera reacción después de que salió mi primer libro de la imprenta fue quemar toda la edición. Y empecé a enterarme de varios casos conocidos.
- ¿Y la quemaste?
- No. Después de conversar esto con amigos, desistí. Pero ver los textos impresos en un libro es algo que me trae mucho conflicto, porque uno ya no los puede seguir cambiando. Por eso me costó mucho tomar la decisión de publicar en Tácitas. Y ahora también me trae mucho conflicto. El premio me tiene más nervioso que contento.
- Pero ya has ganado otros premios, ¿por qué tanto nerviosismo?
- Bueno, porque éste es un premio importante, entonces se publica con bombos y platillos, con todas las cámaras sobre uno. Da mucho vértigo.
- De "Sumatra" se dijo que era la reafirmación de un estilo, ¿cómo caracterizarías este libro en el que incluso te atreviste a poner tres sonetos?
- No sabría decirlo. En Sumatra uso la prosa poética y uso también versos largos. En este libro los versos son más cortos. Siento que este libro está más cercano a la idea del verso. Yo creo que hay dos poemas en particular que me impulsaron a hacer sonetos, uno fue el de Óscar Hahn, que me lo sé de memoria: "Gladiolos rojos de sangrantes plumas,/ lenguas del campo, llamas olorosas,/ de las olas azules, amorosas..." ("Gladiolos junto al mar"). Y el otro fue uno de Garcilaso, al que llegué porque estaba citado por Maquieira en los Sea Harrier. Quedé muy impresionado de que se pudiera escribir sonetos de esa manera. Siendo más joven siempre tuve un prejuicio hacia la tradición. Cuando vi lo que se podía generar en esta relación entre forma y contenido, usar formas antiguas para decir cosas, entre comillas, nuevas o de una forma novedosa, me interesó mucho.
- Incluso tomas versos de otros poetas. ¿Cómo te reconoces en esa tradición?
- Dentro de mi generación, la de los noventa, donde nos ubicamos los que empezamos a escribir y a publicar en esos años, el espectro es bien diverso y siempre se pueden ver diferentes voces que vienen de diferentes estilos e influencias. Sin embargo, somos un grupo en el que toda esta diversidad ha dado para asumir una amplitud de criterio que nos hace ser tolerantes. No sé si fruto de la época en que me puse a publicar o de la poesía que se escribió en torno a mí, siento que escribo de diferentes maneras y que voy cambiando de acuerdo a lo que vaya leyendo. Yo había empezado a escribir tratando de acercarme conscientemente a Kafka. Llegar a Chile y conocer a Parra, que es un autor al que admiro mucho, fue un descubrimiento importante. Pero también fue importante ver la forma en que se percibía la poesía. Yo creo que en Cuba jamás habría sido poeta.
- ¿Crees que acá la poesía se toma más en serio?
- No es que se tome más en serio a nivel social, sino que los poetas en Chile tienen como un orgullo y un sentido de pertenencia a una tradición nacional que es súper vigorosa.
- ¿Cómo llegaste a la literatura?
- Yo fui muy lector desde chico. En Cuba estudié una ingeniería y tenía más pretensiones de ser músico que poeta. Muchas veces escribía letras para ser cantadas y por ahí vino mi acercamiento a la poesía. No fue una decisión consciente. De repente vi que había escrito muchos poemas y que estaba en un medio en el que tenía amigos poetas. Yo creo que la vida me ha llevado a ser lo que soy, he ido reaccionando a todo lo que me ha ido pasando.
- ¿Como tus acciones poéticas con el colectivo Casagrande?
- En eso cabe la misma respuesta. No es algo que yo haya elegido; simplemente me encontré con José Joaquín Prieto y con Cristóbal Bianchi. A Bianchi lo conocí en la Fundación Neruda, donde fuimos becarios del taller 96. Yo jamás había tenido intenciones de hacer una revista ni estas intervenciones poéticas públicas, que era una idea que venía mucho más conscientemente de mis dos partners. Sin saber cómo ni por qué de repente estaba metido de lleno en esto, inventando cosas. Los bombardeos de poemas en La Moneda, Dubrovnik, Guernica. Todos los proyectos de Casagrande son como saltos al vacío y decisiones sumamente riesgosas, porque nunca hay plata. Pero hay una convicción total de que lo vamos a hacer y eso solamente lo he encontrado con Bianchi y con Prieto. Y ahora con Pilar Navarrete que es una periodista que se vino a trabajar con nosotros.
- ¿Reconoces la influencia de la música en tu poesía?
- Totalmente. Muchas veces para redondear una idea de poema he tenido que escuchar música. Incluso he tenido que hacer dibujos para saber qué tengo que escribir. El I Ching lo describe muy bien, hay un momento en que están las fuerzas contrarias y es el caos, previo a la creación. Y más aún, los consejos que mis profesores de composición, Amenábar, Letelier y sobre todo Cirilo Vila, me dieron para la música, yo veía que eran totalmente aplicables a la literatura.
- ¿Cómo pasaste de la prosa poética que hay en "Sumatra" a estos poemas en verso?
- Hay un poema de Elizabeth Bishop que siempre uso como ejemplo. Son versos que describen una visita al dentista, pero si tomas eso y lo pones en un párrafo, es prosa. Fue mi preocupación en ese momento, saber cómo lo ponía yo, qué forma le daba. Gran parte de la poesía que está escrita en verso, funciona también como prosa. Lo que hice en Sumatra fue ir a un acontecimiento, darle una forma y hacer que la sensación estética llegue por el final.
- Es como lo que Cortázar postulaba para el cuento.
- Tiene más que ver con el esquema de las artes temporales. También en "El hombre imaginario" de Parra el final es el knockout. El otro ejemplo es Omar Kayham. También Enrique Lihn, con ese famoso poema "Porque escribí". En toda la literatura hay un ritmo y hay quienes saben usarlo más o menos correctamente. Incluso Bush, en el discurso de la última convención republicana, hizo una cosa super literaria. Para la clase de troglodita que es él, fue muy histriónico y la interpretó muy bien. Repetía una serie de declaraciones y las terminaba en "no nos van a detener". Como una letanía, que está en los responsorios de la tradición católica, y también en la tradición judía y en la islámica. Son frases con un verso que se va repitiendo, y eso te va acostumbrando, y cuando se suprime ese verso pasa algo y uno se inquieta. Generalmente, ahí se da una declaración que es muy fuerte, y que es lo que resume el espíritu del poema, y después viene el verso al que uno estaba acostumbrado y vuelve la calma. Es muy sencillo, pero te digo una cosa: siempre va a funcionar, nunca va a pasar de moda, porque así ha sido a través de todos los siglos.
- Tu poesía también se conecta con la ciencia, por ejemplo en el tema del tiempo.
- A mí me parece que pasa de una forma muy natural. Creo que es súper obvia la relación que hay entre todas las cosas. En el fondo, la filosofía, la física y la literatura son formas de tratar de ver o de explicar el mundo, cosa que no es posible. No he conocido un científico que "entienda" la ley de la relatividad, es algo totalmente inexplicable.
- "El uso constante tuerce el sentido de las palabras/ y éstas tuercen el sentido de la existencia", dices en uno de tus poemas.
- Pasa lo mismo que con las religiones, los sistemas o las instituciones; desde el momento que se estandarizan, crean cargos y mecánicas de funcionamiento, rápidamente caen en desuso, y son sólo repetición de ritos vacíos. Sin ir más lejos, mira la Sociedad de Escritores de Chile, antes era una asociación respetable. La costumbre es como una bestia tremenda que lo banaliza todo; cosas que en un momento son muy importantes, el uso constante las convierte en accesorias. Por eso mismo, en Casagrande siempre hemos sido hippies, hemos tomado lo que hacemos como una relación de amigos. Desde el momento en que nos ponemos a inventar cargos, sonamos; si sacamos personalidad jurídica, nos vamos a la cresta.
- ¿Dirías que tu manera de ver la vida es poética?
- Estoy convencido de que cada uno ve lo que se inventa. Hay muchísima literatura al respecto. Desde este samurai del siglo XVII que decía "no sé cómo superar a los demás, sólo sé cómo superarme a mí mismo". O un verso de Kavafis, "ni lestrigones ni cíclopes encontrarás si tu corazón no los levanta ante ti". O Rumi, un poeta afgano del siglo XII, que dice "busqué en la cruz y no encontré, busqué en la Torá y no encontré, busqué en la Cábala y no encontré, busqué en mi corazón y ahí estaba". Yo pienso que si uno quiere cambiar algo que está afuera, tiene que cambiar lo que está adentro.
- ¿Cómo surgió tu interés en las literaturas orientales?
- Las mil y una noches es un libro increíble. Y bueno, hay varias cosas que he descubierto respecto de la poesía árabe, que es un territorio muy vasto y que yo la verdad es que conozco un uno por ciento, pero suficiente para influir en mi forma de escribir. Pero la recurrencia a las literaturas "exóticas", entre comillas, tiene que ver también con un deseo consciente que tuve en un momento, de estar en cualquier lugar menos acá, en Chile. Después fui cambiando y me quedé con esas formas de escribir, con recurrencias a latitudes geográficas y estilos de escrituras disímiles. Me quedé con la pura cáscara. Y ahora la sigo usando, pero ya con otra intención.
- ¿Influyeron en tu poesía las experiencias que viviste de niño?
- Sería injusto magnificar todas las cosas que me pasaron a mí, porque muchas otras personas deben haber sufrido más. Pero en lo que a mí respecta, mientras estuve fuera de Chile no me afectó, lo viví a mi manera, fue un proceso; a lo mejor tiene que ver también con mi decisión de escribir poesía. Recién tomé conciencia acá de que mis primeras nociones estéticas fueron a raíz de eso. Visiones de mi infancia, pero como era un niño no sabía cómo explicarlas. Ahora, con mi experiencia de adulto, les puedo poner un nombre. Como el momento en que tomaron presa a mi mamá y que nos llevaron con mi hermana en un jeep descapotable; había toque de queda y la ciudad estaba desierta, de noche. Tengo otras imágenes que son las típicas postales que llevamos todos. Una playa abandonada, mi mamá me trataba de sacar porque nos teníamos que ir. O cuando salimos de Chile, nos subimos al avión, el clima que había. En esa época mi papá ya estaba preso... Y bueno, a partir de ahí una serie de postales existenciales que uno tiene, y cuando uno muera quizás qué pasará con todo eso.
- ¿Crees que la poesía es una manera de fijar esas postales?
- Quién sabe lo que será la poesía. Lo que no cambia de lugar es prosa, como dice Parra, todo lo demás es poesía.

jueves, 10 de agosto de 2006

El Nuevo Coloso, de Benjamin Sachs

auster


"Como todos los lectores saben, El nuevo coloso es una novela histórica, un libro meticulosamente documentado situado en América entre 1876 y 1890 y basado en hechos reales. La mayoría de los personajes son seres que vivieron realmente en esa época, e incluso cuando los personajes son imaginarios, no son tanto inventos como préstamos, figuras robadas de las páginas de otras novelas. Por lo demás, todos los hechos son verdaderos -verdaderos en el sentido de que siguen el hilo de la historia- y en aquellos lugares en los que eso no queda claro, no hay ninguna manipulación de las leyes de la probabilidad.

Todo parece verosímil, real, incluso banal por lo preciso de su descripción, y sin embargo Sachs sorprende al lector continuamente, mezclando tantos géneros y estilos para contar su historia que el libro empieza a parecer una máquina de juego, un fabuloso artefacto con luces parpadeantes y noventa y ocho efectos sonoros diferentes.
De capítulo en capítulo, va saltando de la narración tradicional en tercera persona a diarios y cartas en primera persona, de tablas cronológicas a pequeñas anécdotas, de artículos de periódico a ensayos o diálogos teatrales.

Es un torbellino, una maratón a toda velocidad desde la primera línea hasta la última, y piense lo que cada uno piense del libro en su conjunto, es imposible no respetar la energía del autor, el absoluto atrevimiento de sus ambiciones.

Entre los personajes que aparecen en la novela están Emma Lazarus, Toro Sentado, Ralph Waldo Emerson, Joseph Pulitzer, Búfalo Bill Cody, Auguste Bartholdi, Catherine Weldon, Rose Hawthorne (la hija de Nathaniel), Ellery Channing, Walt Whitman y William Tecumseh Sherman.
Pero también aparece Raskolnikov (sacado directamente del epílogo de Crimen y castigo: puesto en libertad y recién llegado como emigrante a los Estados Unidos, donde da forma inglesa a su nombre y lo convierte en Ruskin), e igualmente está Huckleberry Finn (un hombre de mediana edad sin ocupación fija que protege a Ruskin), y lo mismo Ismael de Moby Dick (que tiene un brevísimo papel como tabernero en Nueva York).

El nuevo coloso empieza en el año del primer centenario de Estados Unidos y recorre los principales acontecimientos de la siguiente década y media: la derrota de Custer en Little Bighorn, la construcción de la Estatua de la Libertad, la huelga general de 1877, el éxodo de los judíos rusos hacia América en 1881, la invención del teléfono, los disturbios de Haymarket en Chicago, la práctica de la religión de la Danza del Espíritu entre los sioux, la masacre de Wounded Knee. Pero también se registran pequeños sucesos, y son éstos los que finalmente dan al libro su forma, los que lo convierten en algo más que un rompecabezas de hechos históricos.

El primer capítulo es un buen ejemplo de lo dicho. Emma Lazarus va a Concord, Massachusetts, para pasar unos días invitada en casa de Emerson. Mientras está allí, le presentan a Ellery Channing, el cual la acompaña a hacer una visita a Walden Pond y le habla de su amistad con Thoreau (muerto catorce años antes). Los dos se sienten atraídos y se hacen amigos, otra de esas extrañas yuxtaposiciones a las que tan aficionado era Sachs: el caballero canoso de Nueva Inglaterra y la joven poetisa judía de Millionaire's Row en Nueva York.
En su último encuentro, Channing le da un regalo y le dice que no lo abra hasta que esté en el tren de regreso a casa. Cuando ella desenvuelve el paquete encuentra un ejemplar del libro de Channing sobre Thoreau, junto con una de las reliquias que el anciano ha atesorado desde la muerte de su amigo: la brújula de bolsillo de Thoreau. Es un momento hermoso, tratado con mucha sensibilidad por Sachs, e introduce en la mente del lector una importante imagen que se repetirá con distintos disfraces a lo largo del libro. Aunque no se dice explícitamente, el mensaje no puede ser más claro. América ha perdido el rumbo. Thoreau era el único hombre que sabía leer la brújula, y ahora que ha muerto no tenemos ninguna esperanza de volver a encontrarnos a nosotros mismos.

Está la extraña historia de Catherine Weldon, la mujer de clase media que se va al Oeste para convertirse en una de las esposas de Toro Sentado. Hay un relato burlesco del viaje del gran duque ruso Alexis por los Estados Unidos, cazando búfalos con Bill Cody, bajando por el Mississippi con el general George Armstrong Custer y su esposa. Está el general Sherman, cuyo segundo nombre rinde homenaje a un guerrero indio, recibiendo un nombramiento en 1876 (sólo un mes después de la última resistencia de Custer) "para asumir el control militar de todas las reservas en territorio de los sioux y tratar a los indios que allí se encuentren como prisioneros de guerra" y luego, sólo un año más tarde, recibiendo otro nombramiento del Comité Americano para la Estatua de la Libertad "al objeto de decidir si la estatua debe colocarse en la isla Governor o en la de Bedloe".

Está Emma Lazarus muriéndose de cáncer a los treinta y siete años, atendida por su amiga Rose Hawthorne, la cual se transforma de tal modo a causa de la experiencia que se convierte al catolicismo, entra en la orden de Santo Domingo como la hermana Alfonsa y dedica los últimos treinta años de su vida a cuidar enfermos terminales. Hay docenas de episodios semejantes en el libro, todos auténticos, todos basados en hechos reales, y sin embargo Sachs los hilvana de tal manera que se van volviendo cada vez más fantásticos, casi como si estuviese delineando una pesadilla o una alucinación. A medida que el libro avanza adquiere un carácter más inestable -lleno de encuentros y partidas imprevisibles, caracterizado por cambios de tono que se hacen cada vez más rápidos-, hasta que uno llega a un punto en el que le parece que todo empieza a levitar, a elevarse milagrosamente del suelo como un gigantesco globo meteorológico. Al llegar al último capítulo, uno está tan arriba que se da cuenta de que no puede volver a bajar sin caerse, sin quedar aplastado.

Tiene defectos claros, sin embargo. Aunque Sachs se esfuerza por enmascararlos, hay veces en que la novela parece demasiado construida, demasiado mecánica en su orquestación de los sucesos y sólo en raras ocasiones los personajes cobran vida plenamente."


Auster, Paul (1992), Leviatán

auster


auster


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miércoles, 9 de agosto de 2006

estaba en llamas cuando me acosté



true story y en tiempo real: humo vecino y fuego escondido.

Las ciudades y el deseo 2


"Al cabo de tres jornadas, andando hacia el mediodía, el hombre se encuentra en Anastasia, ciudad bañada por canales concéntricos y sobrevolada por cometas. Debería ahora enumerar las mercancías que se compran a buen precio: ágata, ónix crisopacio y otras variedades de calcedonia; alabar la carne del faisán dorado que se cocina sobre la llama de leña de cerezo estacionada y se espolvorea con mucho orégano; hablar de las mujeres que he visto bañarse en el estanque de un jardín y que a veces -así cuentan- invitan al viajero a desvestirse con ellas y a perseguirlas en el agua.
Pero con estas noticias no te diré la verdadera esencia de la ciudad: porque mientras la descripción de Anastasia no hace sino despertar los deseos uno por uno, para obligarte a ahogarlos, a quien se encuentra una mañana en medio de Anastasia los deseos se le despiertan todos juntos y lo circundan.
La ciudad se te aparece como un todo en el que ningún deseo se pierde y del que tú formas parte, y como ella goza de todo lo que tú no gozas, no te queda sino habitar ese deseo y contentarte. Tal poder, que a veces dicen maligno, a veces benigno, tiene Anastasia, ciudad engañadora: si durante ocho horas al día trabajas como tallador de ágatas ónices crisopacios, tu afán que da forma al deseo toma del deseo su forma, y crees que gozas por toda Anastasia cuando sólo eres su esclavo."


Italo Calvino, Las ciudades invisibles

martes, 8 de agosto de 2006

lunes, 7 de agosto de 2006

Una noche en el majestic

majestic


La noche del pasado 18 de mayo se cumplieron 84 años de una de las más célebres y misteriosas fiestas en la historia del arte. Una dinner-party que tuvo lugar en el parisino Hotel Majestic en 1922 y que reunió ?cortesía del matrimonio de Sydney y Violet Schiff? a lo más noble y representativo del convulsionado y revolucionario panorama artístico de entonces y, dentro de ese paisaje, a cinco nombres clave sentándose a la misma mesa para mirarse de reojo.
La cosa no salió exactamente como pensaba. Pablo Picasso hizo su entrada mudo como una efigie; Igor Stravinsky, con una notable mala onda; James Joyce, con una alevosa borrachera irlandesa; y Marcel Proust, recién después del postre. Ahora, aquella noche con la que tanto se fantaseó, y en la que se produjo el encuentro más extraño del arte del siglo XX, es reproducida bocado a bocado y copa a copa en el exhaustivo libro aparecido este año, A Night in the Majestic.
Serge Diaghilev, James Joyce, Pablo Picasso, Marcel Proust e Igor Stravinsky, todos senatdos en una mesa al modo de una cumbre del modernismo.

¿A quiénes de los contemporaneos deberíamos intentar sentar en una cena y dónde?

Info y foto extraida de Radar


domingo, 6 de agosto de 2006

se viene papá bob

 moderntimes



Bob Dylan ya ha revelado los títulos y minutaje de las canciones que integrarán su próximo álbum Modern Times.
En él han participado músicos como el habitual Tony Garnier, Geroge G. Receli, Stu Kimball, Denny Freeman y Donnie Herron.

Las canciones son las siguientes:
- Thunder on the Mountain
- Spirit on the Water (que dura 8 minutos)
- Rollin' and Tumblin'
- When the Deal goes Down
- Someday Baby
- Workingman's blues #2
- Beyond the horizon
- Nettie Moore
- The Levee's Gonna Break
- Ain't Talkin' (que dura casi 9 minutos)

Además se pondrá a la venta una edición especial con un DVD que contendrá 4 canciones adicionales.

miércoles, 2 de agosto de 2006

Fidel por Hermógenes

fidel


En El Mercurio de hoy viene esta columna del infable Hermógenes dedicada al inefable Fidel que me parece muy divertida:


"Fidel Castro es, qué duda cabe, un personaje de García Márquez, pero, claro, generado al margen de la voluntad del autor. Nadie se ha preocupado de valorar a Castro como personaje de novela, siendo éste, sin embargo, su rol más logrado. Supera con mucho a Fitzcarraldo, tanto en la magnitud de sus emprendimientos como en lo disparatado de los mismos. Inolvidable resulta el referido en "Nuestros años verde olivo", de Roberto Ampuero (que fuera casado con la hija de un prohombre del régimen castrista), cuando Fidel descubrió que los estúpidos pequeños propietarios de granjas que rodeaban La Habana insistían en cultivar verduras y hortalizas, siendo el café, a juicio del iluminado líder, un cultivo tanto más rentable. Expropió, replantó y consiguió que los nuevos cafetales no produjeran nada, debido a lo inapropiado de las tierras; y que La Habana sufriera desde entonces escasez de verduras y hortalizas.

En 1986, en otra de sus iniciativas funambulescas, despachó a Chile más de 80 toneladas de armamento largo y mediano, superior en cantidad al de nuestro Ejército. Fueron desembarcadas a enorme costo en Carrizal Bajo, en el norte. Pero, de nuevo, el pérfido mercado conspiró contra él, porque sus agentes habían utilizado como fachada la recolección de algas, que vendían a precios bajo los normales, lo cual motivó a las autoridades a indagar y descubrir el mayor desembarco bélico registrado en América Latina. El lunes presentaré el libro "Carrizal, 20 años después", de Paula Afani, que contiene sorprendentes revelaciones de este fracasado preparativo para nuestra guerra civil, cuyo gigantesco costo pagaron Cuba, la Unión Soviética y los contribuyentes chilenos, que hoy financiamos indemnizaciones y pensiones para compensar a los guerrilleros, impedidos en su noble propósito por la vil dictadura.

Pero mis favoritas son las peroratas de Fidel. Van de cuatro y hasta siete horas, marca esta última que le significó un desmayo, años atrás. El brillo de la locura que advierto en sus ojos mientras habla me recuerda a Adolf Hitler, también autor de peroratas interminables y emprendimientos funambulescos, pero, dados sus medios, de ecos mucho mayores para la humanidad. Un empresario chileno que visitara la isla fue recibido por Castro a medianoche y, según me relató, debió escuchar su monólogo hasta avanzada la madrugada, cuando, repentinamente, aquel se interrumpió y le dijo: "Cuénteme cómo está Chile". Era en lo mejor de los 90, y el empresario así se lo hizo saber. Castro le apuntó con el dedo, diciéndole: "Eso se lo deben ustedes a Pinochet". Los niños y los locos dicen la verdad.

Cuba, otrora nación próspera y pujante, es hoy un desbarajuste completo. Casi todos quieren irse. Hace unos años, irritado por las multitudes de balseros que navegaban hacia Miami, abrió el puerto de Mariel a quien quisiera emigrar, pero cuando iban 400 mil, decidió volver a cerrarlo, no sin antes enviar a los EE. UU. a la hez de las cárceles.

Su imagen lo es todo para Fidel. Por eso se niega a usar anteojos, siendo corto de vista, lo cual a veces le comporta costos, como cuando hace dos años, en plena retirada gallarda de un acto multitudinario, no vio una grada y se vino al suelo de bruces, al costo de una fisura en un brazo y ocho fracturas en una rodilla. Pero ahí tuvo su momento más brillante: tomó el micrófono e informó a la humanidad que seguía atento a todos los acontecimientos, advirtiendo que no permitiría el uso de anestesia general, para no perder el control de ellos. Ésa es mi escena favorita de la saga de Castro.

Pero ahora, tras 48 años, ha entrado en un intervalo no lúcido, debido a la anestesia, pero que ocasiona un vacío que sólo García Márquez podría llenar."

hpa