viernes, 27 de abril de 2007

Buen viaje Watanabe

De madre peruana y padre japonés, nació en 1945 este poetazo, José Watanabe, weno para los haikus y la cholopoesía. Murió el miércoles y me enteré hoy en Moleskine y cía. Que el camino le sea leve.


Poema del inocente

Bien voluntarioso es el sol
en los arenales de Chicama.
Anuda, pues, las cuatro puntas del pañuelo sobre tu cabeza
y anda tras la lagartija inútil
entre esos árboles ya muertos por la sollama.
De delicadezas, la del sol la más cruel
que consume árboles y lagartijas respetando su cáscara.
Fija en tu memoria esa enseñanza del paisaje,
y esta otra:
de cuando acercaste al árbol reseco un fosforito trivial
y ardió demasiado súbito y desmedido
como si fuera de pólvora.
No te culpes, quién iba a calcular tamaño estropicio!
Y acepta: el fuego ya estaba allí,
tenso y contenido bajo la corteza,
esperando tu gesto trivial, tu mataperrada.
Recuerda, pues, ese repentino estrago (su intraducible belleza)
sin arrepentimientos
porque fuiste tú, pero tampoco.
Así
en todo.


Intestino (Homenaje a Jorge Eduardo Eielson)

Qué hace ese intestino
Dormido en una cama
Recogido
Como un animal rosado

Sueña que sale del cuarto
Después de la lluvia
Por la ventana dorada

Se estira y curva
En el horizonte
Como un arco iris
Multicolor por supuesto

En los lejanos extremos
Ollas de barro
Repletas de monedas de oro
Oro del que amanece solo
Y con borborigmos
Oro de pobre

jueves, 26 de abril de 2007

miércoles, 25 de abril de 2007

Tanto Gusto desde Aysén

El mejor despacho sobre Aysén viene en el medioblog de hoy:

"Aysén—. 24 de abril (Busco Algo Barato/Agencias/Orbitel). Media Blog, querida, te escribo desde la humedad telúrica de los fiordos patagónicos a la espera de que el volcán aparezca, pero lo único que he logrado ver es una mancha barrosa en el agua.

Creo que ya sabes que aquí vive poca gente. La ciudad es como Rengo o Molina, con los mismos monolitos de la plaza y el mismo diseño de retenes, pero con más madera. Incluso hay sitios eriazos que dado lo lluvioso del sector se transforman en áreas verdes de manera espontánea. Fuera de eso estaría siendo lo mismo que ir a Pomaire después de almuerzo, solo que en lugar de casas de adobes encuentras tejuelas, muchas tejuelas. El urbanismo chileno es un buen ejemplo de que a la hora de fundar ciudades la creatividad es una pérdida de tiempo y el paisaje un elemento intercambiable. Igual que cualquier chileno los nativos del lugar observan con una mirada que se balancea entre la curiosidad, la desconfianza y la rabia. Con tendencia hacia este último sentimiento. Yo les devuelvo la mirada con algo de compasión y ellos me responden con gestos de burla. He tratado de ser dulce, tal y como me lo has repetido “hasta el hastío”, según tus propias palabras, pero con esta gente no hay caso. Es como si quisieran desquitarse, con lo que sea.

Lo único que he sacado en limpio es que ha temblado un montón desde hace mucho tiempo (sé que quieres datos duros, número de réplicas y blablabla, pero nadie se ha dedicado a contar los temblores y a mí las matemáticas se me dan fatal). “El enjambre sísmico” (expresión adorable que incluiré en mi vocabulario) comenzó justo después de que la gente dejó de arrojarse por el puente Rojo que me recuerda San Francisco. Nadie sabe muy bien por qué se arrojaban, hubo conjeturas de mafias de la droga, venganzas y las omnipresentes sectas (en este parte debería haber una cita al experto en sectas Humberto Lagos). Finalmente nada se sacó en limpio y me da frío averiguar por mi cuenta (entre nos si yo viviera aquí también tomaría medidas drásticas con mi destino). El ambiente tiene algo de Twin Peaks, pero con un décimo de la renta per cápita del pueblo televisivo. Una porción importante de la población de Aysén trabaja en las salmoneras con sueldos discretos (¿tenemos algún auspicio de exposalmones? Puedes sacar esto si nos trae problemas) y suelen recordar un pasado de capital regional bullante ahora extinto. A uno no le queda más que asentir porque si no fuera por el informe meterológico yo no me habría dado cuenta que entre Punta Arenas y Puerto Montt había alguien más que Tompkins.

Me advirtieron que vería paisajes soberbios, a mí no me parecen tanto. Sólo te puedo decir que es como el Cajón del Maipo pero con más agua, más árboles y sin los Astorga. He visto pocos bichos. Algunos pájaros que yo no sé identificar. Mi unidad de medida para describirlos es la gaviota. Algunos son más grandes que una gaviota, otros más chicos que una gaviota. A mí no se me da la ornitología así que tendrás que conformarte con eso. La residencial mugrosa en la que me tienes alojado no tiene cable y el baño tiene una manchas de humedad desde la que surgen pequeñas poblaciones vegetales. Nunca me advertiste de lo estrecho de tu presupuesto para corresponsales. Yo te hacía una mangnate, un mogul, como dicen los gringos. No importa, soy un hijo del rigor.

Los tiempos muertos los paso leyendo. Y créeme que no es fácil. ¿Conoces otro ejercicio más absurdo que juntar letras con la vista? Estoy algo confundido con los despachos de tus compañeros de profesión (detesto la palabra colega). Según los periodistas hubo un tsunami, según los expertos no. Hay uno que recicla lo aprendido después del terremoto del 85 y se llena la boca hablando de placas tectónicas y recordando con un extraño orgullo que en Chile tuvo lugar el terremoto más intenso de la historia. A ese le gusta preguntarle a la gente si “lo ha perdido todo” o si está muy nerviosa, que es como preguntarle a un condenado a cadena perpetua qué piensa de su futuro. Yo me resisto a hacer grupo con ellos. Recuerdo que me advertiste que debía ser más sociable (aun me duele el palmotazo que me diste en la mejilla), pero me cuesta Media Blog.

Mientras tanto termino de subrayar mis frases favoritas de “Ácido sulfúrico”. Es el libro de Amélie Nothomb, la francesa loca que te conté a propósito del programa de Eva Gómez. Sin duda la tele es un potente catalizador de prodigios y demonios. Un día te da a Raquel, otro día Paulina y ahora tenemos a Eva y su curiosa idea del Servicio de Utilidad Pública. El libro sugiere una impactante relación inversamente proporcional entre la crítica ética de los medios escritos a los programas de televisión y los niveles de audiencia. Entre mayor es el cuestionamiento, mayor la sintonía. ¿Será que la gente es mala de adentro? No sé lo que pienses tú, pero yo creo que sí y que los productores de televisión del mundo han descubierto la veta y no hay vuelta atrás. Como en Chile la desgracia está estrecha y crónicamente vinculada a la pobreza hay un material humano inagotable para sacarle partido. En Estados Unidos al menos tienen a Britney y en España a Leticia. Aquí sólo queda ventilarle la vida sexual a una mujer agobiada.

Por el momento yo me esfuerzo por conseguir algún familiar de una víctima para darte un informe pormenorizado de su presente dramático y su futuro trágico. Como decía Wojtyla, los pobres no pueden esperar.

Tan tuyo como siempre
Tanto Gusto"

martes, 24 de abril de 2007

Desacierto fotográfico: ¿o no tienen zoom en el mercurio?


Un caso donde el imputado reconoce consumo de droga, rechaza los cargos que se le hacen de corrupción de menores y de abuso sexual, ¿no habrá que tener un poco de cuidado, poner el zoom en 'on' en la cámara y enfocar bien al tío que están enjuiciando?
Acá el gordito pelado debería demandar o exigir una rectificación porque aunque en el pie de foto se lee "eduardo ayala (al fondo)", lo cierto es que nadie lee los pie de foto, y uno se cree que este caballero es un
aprendiz de spiniak.
Yo estaba muy aburrido mientras me traían un sandwich (con esos nombres grandilocuentes, un "sublime" de pollo) para almorzar y en la edición en papel me dí cuenta. Pero, ¿y la gente que no almuerza? ¿o que la atienden rápido? ¿o la gente que es aún más miope que yo?, ¿ah?

El pie de foto en El Mercurio dice:
"Eduardo Ayala Espinoza (al fondo) estuvo muy nervioso en la audiencia de ayer, donde incluso reconoció que había intentado suicidarse. Foto: JAIME BASCUR"

Regalo de cumple para Sanfeliú: Juliette

domingo, 22 de abril de 2007

Sweet dreams

"Los dulces sueños están hechos de esto:
un poco de platos por lavar, juguetes tirados por todos lados, otro poco de canciones desafinadas, discursos heroicos fuera de hora, rezar torpes rezos a la hora de los espejos que no riman."

Aacá van los dulces sueños de The Eurythmics y Bachelet



Los sueños que inspiran mi mandato
Michele Bachelet, El Mercurio

"Here we go again. La Presidenta Bachelet firmo el siguiente articulo publicado ayer en El Mercurio (domingo, abril 22, 2007). Con la misma logica y pluma que le conocimos en el lamentable Decalogo a Sus Ministros de junio de 2006, Bachelet decide enunciarnos a los chilenos cual es su vision de gobierno.
Ya seria hora de buscar un sobre azul para el speech writer que redacto tan pobremente este texto.
El Mercurio debio haber titulado "la izquierdizacion de Bachelet." El senador UDI Jovino Novoa salio diciendo que Bachelet, mas que hablar de suenos, deberia dar una explicacion por las pesadillas que sufren los chilenos.
Fuerte. Pero el vocero de gobierno salio a recordarnos que Jovino Novoa trabajaba para la dictadura de Pinochet. Ahora falta que alguien le pregunte a Bachelet cuando se inscribio para el plebiscito de 1988. Un mes antes? o a comienzos de 1988?. Todos temas muy relevantes para la realidad de hoy y los desafios de futuro de Chile.
Volviendo a eso, aqui la carta de Bachelet, su decalogo para todos los chilenos...."
Pato Navia

sábado, 21 de abril de 2007

Dos contra la prensa


Una es contra la portada de arriba y la tomo desde Inmunda Beach. Realmente bestial la pornográfica utilización de la muerte de un ser humano para que te compren un diario rasca.



La segunda verguenza es la de la Sra. Eva Gómez y su programa, en el que armó uno de los shows más indignos que se recuerden, tras descubrirle en pantalla a un hijo que su padre no era tal, sino que su origen estaba en la violación por un tio que sufrió su madre. Como si esto no fuera suficientemente infamante (La UDP la tiene entre sus egresadas destacadas, yo la sacaría muerto de verguenza) más encima, se defiende con unos argumentos de una oligrofrenia insólita. No me aguanté y lleno de furia la presenté denuncia en el Consejo Nacional de TV que cuenta con un sitio web donde hacer estas quejas. Ya la aceptaron a tramitación así que veremos cómo funciona.

jueves, 19 de abril de 2007

Messidona

martes, 17 de abril de 2007

Noam Chomsky versus Michel Foucault

Paseando por youtube encontré una joya. En noviembre de 1971, la televisión holandesa emitió un debate entre el sobrevalorado (en cuanto opinólogo mundial) lingüista norteamericano Noam Chomsky y el indefinible y feroz Michel Foucault. Tales eran la expectativa y las prevenciones que Fons Elders, el moderador, definió a sus invitados como “dos obreros perforando un túnel en la montaña, cada uno desde un lado opuesto, con instrumentos diferentes, y sin saber si se encontrarán”.
Hoy se puede leer en su versión completa en el libro La naturaleza humana: justicia versus poder (Editorial Katz). Hubo antes una edición realizada por la española Teorema, en 1976, hoy inhallable. Además, circulan traducciones en varios idiomas por Internet. Acá dejo el link a una de ellas.
Abajo están los videos de este singular encuentro. Es increíble ver en acción a Foucault después de haberlo leído tanto y haberle dado una voz en mis lecturas. El '71 Foucault tenía 45 años y estaba en plena ebullición. Los setenta fueron la década en que impusó su particular, radical y compleja forma de estudiar. cada vez que en este programa disienten con un civilizado "no estoy de acuerdo" , a Foucault parece escucharsele un "no diga'i leseras cabrito".





Telenostalgia





Un clásico bizarro de un incomprendido

lunes, 16 de abril de 2007

Gracias x la poderosa risa inventada


Esto va desde el Página12. gente que hace bien su pega. Algun día el caballero de artes&pegas tendrá que explicar tantas gruesas omisiones:

"Por Silvina Friera
Sus libros fueron prohibidos y hasta quemados por su presunto “contenido obsceno”. Se regodeaba en la mezcla de citas con frases sin terminar, elementos narrativos con documentales, textos de canciones, cuestiones metafísicas, chistes ingenuos y de mal gusto y escenas de sexo con un cinismo que dejaba sin aliento al lector. Su libro Matadero cinco se convirtió en la Biblia de todos los opositores a la guerra de Vietnam. Muchos llevaban la edición de bolsillo de esta novela y se sabían párrafos enteros de memoria. Agnóstico y librepensador, socialista en la meca del capitalismo, depresivo crónico –con un intento de suicidio con píldoras y alcohol–, figura clave de la literatura norteamericana del siglo XX, la crítica norteamericana lo calificó de “visionario”, “amable Casandra”, “auténtico desobediente y humanista”. Con esa originalidad y un sentido del humor que horadaba los argumentos bienpensantes, en una de las últimas entrevistas que concedió, con su melena gris de león que ha vivido lo suyo y esa expresión entre loco y perdido, se burlaba del desgaste de ciertas palabras, del cliché: “He descubierto que un humanista es una persona que tiene un gran interés por los seres humanos. Mi perro es un humanista”. Tal vez sentía que el tiempo se acababa cuando el año pasado escribió en su último libro: “Lo último que hubiese deseado es estar vivo cuando las tres personas más poderosas del planeta se llamaran Bush, Dick y Colin”, en alusión al presidente, vicepresidente y el ex secretario de Estado estadounidenses. Víctima de las lesiones cerebrales que había sufrido tras una caída en su casa de Manhattan, el miércoles por la noche murió, a los 84 años, el escritor Kurt Vonnegut.

Nació el 11 de noviembre de 1922 en Indiana (Estados Unidos). Aunque empezó a estudiar química en la Universidad de Cornell, Vonnegut debió abandonar sus estudios cuando se unió al ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial. Su madre se suicidó con una sobredosis de somníferos justo antes de que el escritor partiera hacia Alemania, donde fue tomado prisionero durante la batalla de Ardenas a fines de 1944. No había matado a nadie porque era un tipo particular de soldado, un scout que penetraba en las líneas enemigas sin hacerse notar para descubrir qué había detrás, volver y contarlo a la artillería. “Me considero afortunado por no haber matado a nadie”, recordaba. “Pero si hubiese sido necesario, lo habría hecho.” Como prisionero de guerra en el país de sus ancestros –estaba en Dresde cuando las fuerzas aliadas bombardearon a la población civil (el saldo fue de 135 mil muertos, dos veces las víctimas de Hiroshima)–, se le ordenó que ayudara en la recuperación de cadáveres de las casas destruidas. Aunque siempre dijo que esa experiencia traumática –fue uno de los pocos que sobrevivió entre un grupo de siete prisioneros– no estuvo relacionada con su decisión de escribir, Vonnegut necesitó más de 23 años para darle forma a Matadero cinco, publicada en 1969, en plena guerra de Vietnam. Un libro que nunca volvió a leer –“ni siquiera pude tocar las galeras”, confesó–, y que a casi cuarenta años de su publicación continúa siendo una de las novelas más fuertes y originales de la narrativa norteamericana, por el modo en que se mixtura la realidad y la ciencia ficción, y por su visión crítica de la sociedad y de la crueldad de esa guerra.

Sigan leyendo en el
Página12.

Un video de una entrevista de regalo:

viernes, 13 de abril de 2007

En la secreta casa de la noche, de Teillier, by Rudy Wiedmayer

J Franzen vs. M Chabon, versión Los Simpsons

nadie me dijo que habría días como estos

Todos están hablando y nadie dice nada
Todos están haciendo el amor y nadie realmente se preocupa
Hay Nazis en el baño justo bajo la escalera,

o cómo decía Juanito Lennon

"Everybody's talking and no one says a word
Everybody's making love and no one really cares
There's Nazis in the bathroom just below the stairs

Always something happening and nothin going on
There's always something cooking and nothing in the pot
They're starving back in China, so finish what you got

Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed, strange days indeed

Everybody's runnin and no one makes a move
Well everybody's a winner and nothing left to lose
There's a little yellow idol to the north of Katmandu

Everybody's flying and no one leaves the ground
Well everybody's crying and no one makes a sound
There's a place for us in movies, you just gotta stay around

Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed, most peculiar mama

Everybody's smoking and no one's getting high
Everybody's flying and never touch the sky
There's UFO's over in New York and I ain't too surprised

Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Nobody told me there'd be days like these
Strange days indeed, most peculiar mama "



Matando enanos a cabezazos


Sólo por el título vale la pena arrojarse sobre esta perla si la encuentran por algún viaje a baires. Por acá no la he visto en ninguna de las buenas librerías (metales pesados y ulises). Laiseca es un toro de aquellos con esto de historias absurdas. Por ahí agarré esta reseña que se las encargo. Este libro es el tercero de Alberto Laiseca y ojo, que la estupidez también está globalizada: fue descartado de un concurso porque tenía un gerundio en su título.
Dicen (y los que dicen son bonaerenses así es que hay que ir con calma)que cuando Borges supó de este título dijo: «Quizá se trate de un loable intento de historizar los últimos cincuenta años de literatura argentina".

Esta es la reseña:
"Hay un gerundio en el título del libro. Encima, habla de enanos y los enanos no aparecen por ningún lado. Por otra parte, las historias son absurdas, delirantes, violentas, pantagruélicas, y tienen personajes de una moral que más que calificarla de dudosa, habría que reconocerla como directamente escandalosas. Todo en este libro es cruel y desmedido, de una inverosimilitud corrosiva. Las personas de bien no le dedicarán ni siquiera una mirada de refilón. Las personas de bien no miran de refilón. Las personas de bien no miran... pero entonces ¿por qué esa curiosidad? ¿Estás pensando seriamente en abrir este libro? ¿Acaso podés llegar a pensar por un instante que en los trece cuentos que conforman estas páginas hay alguna verdad verdadera, de esas que dicen que tienen los libros? Bueno, entonces es posible que los enanos de jardín y los conformistas que no terminan nunca de emparejar el césped comiencen a mirarte con miedo"

jueves, 12 de abril de 2007

Esto es lo que mató a Dylan Thomas, by Chinasky


"Esto es lo que mató a Dylan Thomas.

Subo al avión con mi novia, el técnico de sonido, el cámara y el productor. La cámara está funcionando. El técnico de sonido nos ha colocado unos pequeños micrófonos a mi novia y a mí. Voy camino a San Francisco para dar una lectura poética. Soy Henry Chinaski, poeta. Soy profundo, soy magnífico. Cojones. Bueno, sí, tengo unos magníficos cojones.

El canal 15 quiere hacer un documental sobre mí. Llevo puesta una camisa nueva y limpia, y mi novia es vibrante, maravillosa, con sus treinta y pocos años. Ella esculpe, escribe y hace maravillosamente el amor. La cámara está encima mío, pegada a mi cara. Yo hago como si no estuviese. Los pasajeros miran. Las azafatas deslumbran, la tierra les ha sido robada a los indios, Tom Mix está muerto, y yo me he tomado un buen desayuno.

Pero no puedo dejar de pensar en los años en habitaciones solitarias, cuando las únicas personas que llamaban a mi puerta eran las caseras pidiendo el alquiler atrasado, o el F.B.I. Yo vivía con ratas y ratones y vino, y mi sangre se derramaba por las paredes en un mundo que no podía entender ni todavía puedo. Más que vivir, me moría de hambre; corría enloquecido entre mis propios pensamientos y me escondía. Cerraba todas las persianas y miraba fijamente al techo. Cuando salía, era para irme a algún bar, donde mendigaba algún trago, hacía recados y era golpeado en callejones por hombres seguros y bien alimentados. Bueno, gané algunas peleas, pero sólo porque estaba frenético. Pasé años sin mujeres, vivía de mantequilla de cacahuete y robaba pan y patatas cocidas. Era el imbécil, el bobo, el idiota. Quería escribir, pero la máquina estaba siempre jodida. Me rendía y bebía...

El avión despegó y la cámara seguía filmando. Mi novia y yo hablábamos. Llegaron las bebidas. Yo tenía la poesía, y una magnífica mujer. La vida estaba recuperándose. Pero las trampas, Chinaski, ten cuidado con las trampas. Luchaste por largo tiempo para poder tumbar al mundo del modo que deseabas. No dejes que una pequeña adulación o una cámara de cine te saquen de tu posición. Recuerda lo que dijo Jeffers: incluso los hombres más fuertes pueden caer atrapados, como Dios cuando pasó por la tierra.

Bueno, tú no eres Dios, Chinaski, relájate y toma otro trago. ¿Deberías quizá decir algo profundo para el técnico de sonido? No, déjale sudar. Déjales sudar a todos. Es su jodida película. Trata de adivinar el tamaño de las nubes. Estás volando con ejecutivos de I.B.M., de Texaco, de...

Estás volando con el enemigo.
Al bajar del avión, en la escalerilla, un hombre me pregunta:
-¿Qué ocurre con todas esas cámaras? ¿Qué es lo que pasa?
-Soy un poeta -le digo.
-¿Un poeta? -pregunta él-. ¿Cómo se llama usted?
-García Lorca -digo...

Bien, North Beach es diferente. Son jóvenes y llevan pantalones vaqueros y andan dando vueltas por ahí. Estoy viejo. ¿Dónde están los jóvenes de hace 20 años? ¿Dónde está Joe el tarambana? Todo eso. Bueno, estuve en San Francisco hace 30 años y evité pasar por North Beach. Ahora estoy paseando por ella. Veo mi cara en carteles por todas partes. Ten cuidado, viejo, la chupada ha comenzado. Quieren sacarte la sangre.

Mi novia y yo paseamos con Marionetti. Muy bien, aquí estamos, paseando con Marionetti. Es agradable estar con Marionetti, tiene unos ojos amables y las jovencitas le paran por la calle y hablan con él. Ahora, pienso, me podría quedar en San Francisco... pero no. Lo mejor es volver a L. A. con la ametralladora montada en la ventana delantera. Puede que atraparan a Dios, pero Chinaski va prevenido por el diablo. No les será fácil...

Marionetti se va y ahí hay un café beatnik. Nunca he estado en un café beatnik. Ahora estoy en un café beatnik. Mi chica y yo pedimos del mejor -60 centavos la taza-. Gran rato. No vale los sesenta centavos. Los chicos se sientan a las mesas, mirando fijamente sus cafés y esperando a que ocurra. No va a ocurrir.

Cruzamos la calle hacia un café italiano. Marionetti está de vuelta con el tío del S.F. Chronicle que dijo en su columna que yo era el mejor escritor de relatos que había aparecido desde Hemingway. Le dije que estaba equivocado; no sé cuál será el mejor desde que la palmó el Hemingway, pero no es Henry Chinaski. Soy demasiado descuidado. No pongo suficiente esfuerzo. Estoy cansado.

Llega el vino. Mal vino. La señora trae sopa, ensalada y una fuente de raviolis. Otra botella de vino malo. Estamos demasiado llenos para comernos la monstruosa fuente. La conversación es floja. No tratamos de ser brillantes. Tal vez no podamos. Salimos fuera.

Camino detrás de ellos, subiendo la colina. Camino con mi hermosa novia. Empiezo a vomitar. Vino tinto malo. Ensalada. Sopa. Raviolis. Siempre vomito antes de dar una lectura. Es una buena señal. El borde está afilado. El cuchillo está en mi estómago mientras subo la colina.
Nos meten en una habitación, nos dejan algunas botellas de cerveza. Ojeo por encima mis poemas. Estoy aterrado. Vomito en el lavabo, vomito en el retrete, vomito sobre el suelo. Ya estoy listo.

El mayor lleno desde Yevtushenko... Salgo al escenario. Mierda caliente. Chinaski mierda caliente. Hay una neverita detrás mío llena de cervezas. La abro y saco una. Me siento y empiezo a leer. Han pagado 2 dólares por cabeza. Buena gente, ésta. Algunos me son hostiles desde el principio. Un tercio del público me odia, un tercio me adora, y el otro tercio no sabe qué coño hacer. Tengo algunos poemas que sé que van a aumentar el odio. Es bueno sentir hostilidad, mantiene la cabeza despejada.

-¿Quiere levantarse Laura Day, por favor? ¿Quiere mi amor ponerse de pie?
Ella lo hace, agitando los brazos. Alguna gente aplaude.
Comienzo a interesarme más en la cerveza que en la poesía. Hablo entre los poemas, palabras secas y banales, mediocres. Soy H. Bogart. Soy Hemingway. Soy mierda caliente.
-¡Lee los poemas, Chinaski! -gritan ellos.

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aquí

Directo desde
La Inmaculada Concepción


Rareza, de bonus track: Bono, en italiano, leyendo poemas de Bukowsky:

Kavafis y los 300

Termópilas

"Honor a aquellos que en sus vidas
se dieron por tarea defender unas Termópilas;
Que del deber nunca se apartan;
justos y rectos en todas sus acciones
son, también, clementes y compasivos,
y generosos si son ricos, y si pobres
también en lo pequeño, generosos;
y que, asimismo, ayudan en cuanto pueden
que siempre dicen la verdad,
pero sin rencor por quienes mienten.
Y merecen un honor más alto
cuando prevén (y muchos prevén)
que Efialtes ha de aparecer al fin,
que los persas han de pasar al fin."



***


Fernando Savater escribe sobre las Termópilas, todas, sean cuáles sean, a partir del relato de la película que le escucha fascinado a unos chicos argentinos.

Volví a mi hotel de Buenos Aires cansado tras una larga jornada en la Feria del Libro, la más populosa y distinguida del Cono Sur। En el restaurante ya no había casi nadie. Mientras consumía mi tardío sándwich de pastrami, escuché la alegre charla de la única mesa ocupada. Eran cuatro muchachos, de diecisiete o dieciocho años y hablaban de cine. El que viajó a España explicaba a sus amigos lo mucho que se había divertido con ‘Torrente’, bendita juventud. Luego risas, un breve silencio y otro comenzó a contar la película que había visto la tarde anterior en un cine de Lavalle: «Tenían que defender un paso estrecho, un desfiladero, y el ejército de los persas venía enorme Ellos sólo eran trescientos». El narrador no había leído a Heródoto ni sabía nada de la vieja Esparta o del ambicioso Jerjes. Pero a trompicones la leyenda salió de sus labios según sus impresiones cinematográficas y volvió a contar una vez más, al cabo de los siglos, la gesta de los hombres valientes y solos ante el numeroso invasor. Resultaba aún más emocionante oírla según quien acababa de descubrirla por primera vez, como un argumento más escrito por otro guionista de Hollywood. Yo completaba imaginariamente los nombres que el chico no logró retener: Leónidas, el rey; Efialtes, el traidor y la concisa respuesta del guerrero cuando el emperador le ordenó con altivez entregar las armas. «Molòn labè! Ven a por ellas».
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miércoles, 11 de abril de 2007

Hermógenes no pasa de moda

Como un ejemplo de que la ausencia de un debate de nivel en los medios no es por falta de plumas o miradas, recomiendo visitar este post antiguo (agosto del 2006) del Medioblog en que se discute sobre los columnistas políticos, Maza se explaya en qué consiste el ser facho, se discute la razón de la persistencia de Hermógenes y otras cuestiones que sería un lujo que se pudieran leer un domingo por la mañana en cualquier diario.

Estos son algunos
extractos:

"
Julio Osses. said...
Ser facho es y será repudiable, Gonzalo. No te preocupes.

Una vez entrevisté a Armando Uribe y me dijo que en Chile todo el mundo es facho hasta que no demuestre lo contrario. ¿Y la Concertación?. Uf. Espero que ser bacheletista no termine significando haber cambiado el Venceremos por el Venderemos (...lo dice alguién que votó por ella y la defiende, ojo....).

Maza said...
Hermógenes es otro bicho raro más de la cada vez más extrema fauna local. Para poder llegar lejos, para ser "reconocidos", debemos hacer un personaje. Ser reducibles a un high concept, una cadena de palabras cuyo significado final puede ser atractivo.

Columnista-facho-pero-divertido, sería Hermógenes. Mauricio Israel, por ejemplo, y él mismo lo ha dicho en entrevistas, hace unos cinco años era un comentarista-de-fútbol-nada y hoy es un comentarista-de-la-realidad-desbocado-y-facho. Es curioso, pero en Chile agregarle el mote de "facho" a alguien todavía tiene atractivo para la gente (mal que mal, esta es la entrada más larga de la Coneja). En otras partes la sola idea de que alguien sea "facho" es repudiable, pero acá todavía tiene el tufillo de, qué se yo, "si es facho me imagino que tiene plata". "O la tuvo".

En fin. Solo quería decir que en rigor, Hermógenes es divertido (a veces, porque en general es ofensivo) pero sus columnas están sobrevarolaradas. A mí no me iluminan ninguna realidad: me la ocultan. Son un egotrip, cada una de sus palabras son un culto de Hermógenes a la personalidad de Hermógenes. Son agotadoras. Me producen la misma curiosidad de los evangélicos que gritan en las calles los días domingo. No es una curiosidad muy duradera.

Y no me vengan con cosas: la calidad de una "pluma" está directamente vinculada con aquello que esa "pluma" escribe. Forma y fondo, insisto, no son separables como el pan y el queso."

Si se ha de escribir correctamente poesía



"Si se ha de escribir correctamente poesía
no basta con sentirse desfallecer en el jardín
bajo el peso concertado del alma o lo que fuere
y del célebre crepúsculo o lo que fuere.
El corazón es pobre de vocabulario.
Su laberinto: un juego para atrasados mentales
en que da risa verlo moverse como un buey
un lector integral de novelas por entrega.
Desde el momento en que coge el violín
ni siquiera el Vals triste de Sibelius
permanece en la sala que se llena de tango.

Salvo las honrosas excepciones las poetisas uruguayas
todavía confunden la poesía con el baile
en una mórbida quinta de recreo,
o la confunden con el sexo o la confunden con la muerte.

Si se ha de escribir correctamente poesía
en cualquier caso hay que tomarlo con calma.
Lo primero de todo: sentarse y madurar.
El odio prematuro a la literatura
puede ser de utilidad para no pasar en el ejército
por maricón, pero el mismo Rimbaud
que probó que la odiaba fue un ratón de biblioteca,
y esa náusea gloriosa le vino de roerla.

Se juega al ajedrez
con las palabras hasta para aullar.
Equilibrio inestable de la tinta y la sangre
que debes mantener de un verso a otro
so pena de romperte los papeles del alma.
Muerte, locura y sueño son otras tantas piezas
de marfil y de cuerno o lo que fuere;
lo importante es moverlas en el jardín a cuadros
de manera que el peón que baila con la reina
no le perdone el menor paso en falso.

Quienes insisten en llamar a las cosas por sus nombres
como si fueran claras y sencillas
las llenan simplemente de nuevos ornamentos.
No las expresan, giran en torno al diccionario,
inutilizan más y más el lenguaje,
las llaman por sus nombres y ellas responden por sus
nombres
pero se nos desnudan en los parajes oscuros.
Discursos, oraciones, juegos de sobremesa,
todas estas cositas por las que vamos tirando.

Si se ha de escribir correctamente poesía
no estaría de más bajar un poco el tono
sin adoptar por ello un silencio monolítico
ni decidirse por la murmuración.
Es un pez o algo así lo que esperamos pescar,
algo de vida, rápido, que se confunde con la sombra
y no la sombra misma ni el Leviatán entero.
Es algo que merezca recordarse
por alguna razón parecida a la nada
pero que no es la nada ni el Leviatán entero,
ni exactamente un zapato ni una dentadura postiza."

Enrique Lihn

una pluma veloz


Cuadernos de Guillermo del Toro


Entre los múltiples talentos de Guillermo del Toro, figura el de ilustrador y dibujante. La última edición de la indispensable Letras Libres presenta una selección de su cuaderno de apuntes para El laberinto del fauno, compuesto de notas y dibujos, verdadero viaje al origen de ese mundo poderosamente imaginativo.