lunes, 14 de mayo de 2007

La década de Blair, por A. Giddens

"Parece que fue ayer... El 4 de mayo de 1997, un grupo de amigos organizamos (y financiamos) una fiesta callejera en Londres para celebrar la victoria laborista. En ella estuvieron muchos futuros miembros del nuevo gobierno. Tony Blair y Cherie, su esposa, no vinieron, con la comprensible disculpa del agotamiento tras la tensión de los días anteriores. No fue una celebración llena de júbilo como la explosión de banderas que se produjo posteriormente, cuando los Blair se trasladaron al número 10 de Downing Street.
Ahora que han pasado 10 años y Blair está a punto de retirarse, gran parte de este periodo ha transcurrido (al menos para mí) en una especie de nebulosa blairiana: la muerte de la princesa Diana, Bill Clinton, una sucesión de líderes conservadores sin rostro que se fueron como habían venido, las guerras en Bosnia, Kosovo, Afganistán, Irak, el informe Hutton, las batallas por las tarifas universitarias, una alianza impensable con Bush y la derecha estadounidense."
...

"El Nuevo Laborismo se basaba en unos cuantos principios básicos, todos ellos firmemente defendidos y promovidos por Blair. Son los principios que, por así decir, definen la tercera vía:
1. Poner la economía ante todo. Una economía robusta es la condición indispensable para tener una política social eficaz, y no al revés. En el Reino Unido, hoy, aproximadamente el 75% de la población activa tiene trabajo, una cifra muy superior al 64% de la media de la UE. Hay que generar ingresos fiscales para el Estado, sobre todo, mediante la creación de empleo y el éxito económico.

2. Ocupar el centro político. Hacerse con el centro no es lo mismo que recaer en el conservadurismo: se trata de mover el centro hacia la izquierda. Creo que ese objetivo se ha logrado. Gran Bretaña es una sociedad más socialdemócrata. Para triunfar en las elecciones, la oposición conservadora ha tenido que aceptar muchos de los objetivos y las políticas de los laboristas.

3. En el progreso hacia la justicia social, concentrarse en los pobres más que en los ricos. Centrarse especialmente en reducir la pobreza infantil, porque es la forma de pobreza más perniciosa. Entre 1997 y 2005, salieron de la pobreza más de dos millones de personas, entre ellas unos 800.000 niños. (Un 6 sobre 10; se han hecho muchas cosas, pero hay que hacer muchas más para conseguir que Gran Bretaña sea una sociedad más igualitaria).

4. Invertir en los servicios públicos, sobre todo en educación y sanidad, pero sólo con la condición de que se hagan reformas, y reformas bastante radicales. Es muy importante la eficacia, pero también lo es tener más variedad de elección y más voto. Es un error gratuito, que cometen muchos detractores, contraponer los servicios “públicos” (estatales) a los “privados”. Lo que verdaderamente importa es quién sirve mejor los intereses de la población en un contexto determinado."
Anthony Giddens es sociólogo británico, y autor de "La tercera vía: la renovación de la socialdemocracia".
Artículo completo en
La Mirada. Abajo va entrevista sobre el mismo tema hecha por Riz Kahn el pasado 1° de mayo. Un completo dossier sobre estos años de Blair, por profesores europeos, aquí.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No me extraña, que Giddens alabe la obra de Blair, pues es como Tironi hablando de la obra de Lagos (guardando debidas proporciones)...
Argumentar que el Thatcherismo ha muerto es una falacia, pues el Blair no ha sido mas que el continuador de las políticas publicas de Thatcher, incluso haciendo muchas de ellas mas duras como se observa con la proliferación legislativa para endurecer materias como las criminales (Tonry por ejemplo ha registrado mas de 33 iniciativas tough on crime desde 2001 y solo unas pocas tough on the causes of crime).
La tercera vía es un eufemismo, para no decir lo obvio: preferimos movernos a la derecha, pues la derecha no se ha movido ni una pizca al centro y no se dan cuenta que en materia de políticas de publicas eso significa mas bien "cada uno vera como se las arregla..." principio responsabilizador le llaman, para quitarse ellos encima la pega de hacerse cardo de las debilidades apuntadas por estructuralistas como Young o el mismo Foucault.
Además la "impensable" alianza con Bush no es algo que se pueda obviar si se trata de hacer una evaluación del gobierno de Blair. Esa alianza ha causado miles de muertes sumado a un resurgimiento de las ideas colonizadoras de antaño.
Bueno, esa es mi reflexión frente al sesgado punto de vista de Giddens.