miércoles, 24 de agosto de 2005

el viejo truco de hacer una película sobre una serie vieja


El Super Agente 86 llega a la pantalla grande en el 2006

El proyecto de llevar la serie de culto Get Smart (en castellano, El Superagente 86) creada por Mel Brooks al cine ya tiene luz verde en Hollywood.
Aunque ya se conoce el nombre del protagonista del film, el comediante Steve Carell (una de las caras de The Daily Show el noticiero cómico de Jon Stewar), el problema para los productores es encontrar al resto de los actores; el más complicado tal vez sea el de la muy exquisita agente 99 (quién no fantaseó con ella?) que, con el correr de los años, pasó de ser la compañera de Smart a su esposa. Entre las candidatas aparecen Sandra Bullock, Courteney Cox (actriz de "Friends"), Kristin Davis (una de las chicas de "Sex and the City") y Linda Cardellini (que interpretaba a Vilma en la versión cinematográfica de Scooby-Doo).
La historia se concentrará en la eterna batalla entre "Kaos" y "Control", aunque ambas oficinas de espionaje pasan por malos tiempos presupuestarios.
El film debería estar terminado a principios de 2006.


SUPER AGENTE 86
Nacida como una parodia a las películas y series de espionaje de tiempos de la guerra fría, El 18 de septiembre de 1965 salió al aire por primera vez en la NBC "Get Smart", serie que el público conocería en Televisión Española como "El súperagente 86". Nace así la mejor comedia de la TV. Desde la entrada en la cabina telefónica que conducía al cuartel general de CONTROL hasta el último episodio en que lo hipnotizan con un extraño gong.

Desde el zapatófono hasta el cono del silencio, pasando por la tía de Acapulco y los escondites del agente 13. El agente 86, el anti-James Bond más hilarante conquistó al público español desde su primera emisión en el año 1968.

Recordar los gags y dichos del programa es casi un deporte entre amigos. "¿Me creerías si te digo ...?" esa frase favorita de Maxwell, se convirtió en muletilla. Existen capítulos grabados a fuego en la memoria del televidente: ¿cómo no recordar cuando Max y la 99 se infiltraron en una tienda y declararon una batalla campal en la juguetería? ¿Y cuando se metieron en la escuela de espías de CONTROL para descubrir una infiltración de KAOS? ¿O esa vez que aparecieron dobles impostores de todos los agentes? ¿Y cuando deben impedir que los indios disparen un misil con forma de flecha, en protesta por sus tierras perdidas? La lista es interminable, y cada uno tiene su galería personal de episodios preferidos.
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Al igual que en otras series de la época (Batman, El agente de CIPOL) por "Get Smart" desfilaron personajes secundarios tan ricos y complejos como los protagonistas: el Jefe, su secretario Larabee, el robot Hymie/Jaime, el agente 13. Sin duda, el archienemigo que se lleva los laureles es Conrad Sigfried, el antihéroe de mirada melancólica más querido en el universo de las series (que era también el doctor que se las daba de galán en "El Crucero del Amor", el actor Bernie Kopell). Don Adams fue el actor sin el cual Max no hubiera sido Max. Esa mezcla de ineptitud y confusión disfrazada de astucia deductiva le dieron al personaje un estilo único y encantador.

Detrás de las cámaras brillaba el talento de Mel Brooks y Buck Henry, quienes diseñaron los personajes y las premisas básicas del programa. Posteriormente hubo varios intentos de resucitar al súperagente: dos películas y una nueva serie que no pasó de los siete episodios en 1994. Pero nada pudo ser como antes: Maxwell Smart hay uno solo.


4 comentarios:

metal guru dijo...

la tierra temblará y el mar bramará
El día lunes recién pasado, en la sala de ensayo conocida como Lord Coltrane, una importante y sorpresiva junta de rockeros palacagá debatía una serie de temas de interés universal. Las depresiones post-días y días y días de beber alcohol. El delirium tremens. Experiencias paranormales, como aquella de años ha, protagonizada por King Gordo y The Moster Brain, que fueron iluminados por una luz rojiza y caliente en el patio de una casa abandonada, para después ver flotar una bola negra en el pasillo, mientras arrancaban, y la puerta no se dejaba abrir (pese a que tenían la llave que la había abierto desde afuera un rato antes), al tiempo que se calentaba la madera, y ellos se veían obligados a hacer mierda la chapa con el descorchador para salir como sea de allí. Pero lo que más me marcó de esas conversaciones fue la convicción profunda de The Brain en cuanto a que la destrucción del mundo por al Capital es irreversible, proceso que comparaba a una sequía de esas que matan todo un ecosistema. Brain decía: mientras tanto, me siento privilegiado de observar desde mi seguro sillón latinoamericano cómo explotan las bombas en londres, madrid y nueva york (recordé todo esto al escuchar a The Clash hace un rato cantando algo sobre su safe european home/seif iuropian joum/seguro hogar europeo, comiéndome mi almuerzo a las 18:00 horas -un falafel que logro me traigan a domicilio- . Después, los Clash fueron reemplazados por Duke Ellington en newport 1956: un momento protorockanrollero, particularmente con la reacción del público que se negaba a ser pasivo durante el solo de Paul Gonsalves en Diminuendo in Blue and Crescendo in Blue, con interludio).

Esa misma noche me enteré de que el calendario maya llega hasta el año 2012, y que hay una serie de personajes convencidos de que ese es el año del gran chancacazo final, o, como menos, del inicio de una nueva era. La forma de cataclismo que nos azotaría, de acuerdo a esas predicciones, y a una realidad que pese a nuestros mayores esfuerzos de conciencia no alcanzamos a entender en todo su absurda y amenazante fealdad, serían las inundaciones producto del calentamiento global, y la posterior nueva glaciación. We are living in the ice age/güí ar livinin de aiseiggg/Estamos viviendo en la edad de hielo, dirían los Joy Division (hay canciones para TODO, ya lo sabemos).

Ayer, llegué a mi casa. Solo. Triste. Tranquilo. Y encontré un texto que mi amigo que tiene uno de los trabajos más raros que conozca (bibliotecario de una iglesia muy extraña) ((¡oh!, acabo de caer en cuenta de que conozco a dos amigos con ocupaciones similares)) (ambos son comunistas de aquellos de verdad, o sea: ni partido ni diamat de bolsillo: supresión de las condiciones existentes. Cerca de Lautreamont y de los consejos obreros, lejos de Gladys y los capitalistas de Estado) me diera hace años, habiéndole llegado a su iglesia desde lejos, y titulado: PROFECÍA MUY IMPORTANTE. 2 páginas. Solo tetxo, muy bien y criteriosamente utilizado. "Permitido copiar en cualquier cantidad sin cambio. Servicio de disquetes. Apartado 272 CH-Neuhausen 2 Suiza Europa")
Por vez primera, procedí a leer el texto concentradamente, tan concentrado como se está cuando se está solo, con buenos caños conseguidos después de una escasez de una semana, y con música de fondo que creo la proveía Cecil Taylor solo al piano, en Silent Tongues.

El autor de este texto acude a la Biblia, antiguo y nuevo testamento, alerta contra algunas de sus falsificaciones, según él, presentes en la mayoría de los textos religiosos, y llega a la conclusión de que los 4 reinos a que se alude en Deuteronomio 8.8 y 22 sería nada menos que los principales países de la Unión Europea (Alemania, Gran Bretaña, Italia y Francia). Luego del declive de un reino que identifica con Estados Unidos ("este rey de Javñan son los EE.UU., e relación G.10") y de la consolidación de uno de los diez cuernos en el cuarto reino, se formaría por esas naciones el último imperio que será destruido en los juicios atómicos del Apocalipsis. Al sembrar este reino la guerra en la faz del globo, dará inicio a 7 años tras los cuales se producirá el Apocalipsis. Saqué mis cuentas: estamos en 2005, y quedan ...7 años para el 2012. "La tierra temblará y el mar bramará. En esta tierra habrña grandes destrucciones atómicas y otras."

El punto de unión de estas profecías con la convicción marxiana de que la velocidad de destrucción del mundo que caracteriza a este modo de producción parece ser mucho mayor que la capacidad de, por parafrasear a Benjamín, ponerse de acuerdo -en medio del pánico- para accionar el freno de emergencia, me hace pensar que el lenguaje milenarista podría seguir siendo hoy una forma algo supersticiosa y primitiva de entender el problema: pero lo entiende, en definitiva. El tema es, qué hacer con eso. ¿Cómo es posible transmitirle a la gente que el programa comunista es, por primera vez en la Historia, la última oportunidad de evitar la descomposición total de todos y de todo? La gente sigue prefiriendo echarse en manos de gurúes, televisores, flores de bach (discúlpanos, Juan Sebastián ídem), clases de yoga, matrículas en gimnasios, montañismo?.

"Nuestro tiempo será llamado la edad de la falsificación, así como las primeras épocas de la Humanidad se denominaron edad de piedra y edad de bronce por el carácter de su producción". No recuerdo de donde saqué esa cita. Apareció al azar anotada en un papel de mierda. Pero, ¿quién la va a recordar? ¿Una inteligencia externa? No creo. El trosko loco (o, debería agregar, particularmente loco para ser trosko, y más encima trosko argentino) J.Posadas, dedicó tiempo valioso de su vida a explicar a algunas revistas de mierda que los OVNIS (o, más bien, extraterrestres, dado que el ovni por definición es algo que no sabemos qué es) debían ser comunistas, pues si habían logrado llegar hasta acá, debían necesariamente haber superado hace muchísimo tiempo el reino de la necesidad, desarrollando al máximo las fuerzas productivas. Y, decía él, en ese caso, podían ayudarnos a liquidar acá lo que impide el reino de la libertad, y los revolucionarios terrestres debíamos formar con ellos un Frente Único Revolucionario.

Amén.

Pancho Concha dijo...

Al medio esta Maxwell, de pelo blanco bigotes y barba junto a 99. Siempre quedó pendiente la aparición del o la agente 69, espero que en la película aparezca o al menos en la versión dvd. Yo propongo a Pamela Anderson para el papel.

javisanfeliu dijo...

siempre pensé que 13 se iba a aparecer algun día en algún cajón o debajo de la tapa del water. Eso no podrán reproducirlo.

salud

quid·pro·nihilo dijo...

Espectacular.
Sobre todo Siegfried, el malvado líder de K.A.O.S.

Saludos, muy buen blog, visita los míos.